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miércoles, 2 de febrero de 2011

En silencio jamás


Estar en silencio es una total falacia. Callado uno está; pero en silencio, nunca. Me siento en la cama tratando de estar en una absurda paz que es imposible de alcanzar a menos de que uno se lo proponga y se olvide del taladro del vecino que está remodelando su departamento por tiempo indefinido, la secadora de la señora de abajo, alguien que rueda un mueble, un risita burlona a lo lejos, los motorizados, los autos que pasan. ¿La gente no debería estar trabajando a las tres de la tarde? ¿Todos son autónomos o desempleados? No puede ser.
Nunca había visto ese lunar en el dedo medio del pie izquierdo. ¿Habrá estado ahí siempre o apareció para decirme algo? Para qué mentirse, hace tiempo dejé creer en señales. Definitivamente la mente, o al menos la mía, no puede estar en blanco.
Los que meditan se merecen un premio. A veces pienso que ellos dicen que logran no pensar, pero realmente andan elucubrando acerca lo que está pensando el que está al lado con los ojos cerrados.
Ladrón juzga por su condición.... El tiempo pasa lentamente, es casi absurdo.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Vida Aérea (Parte 3) El desenlace

Imagen extraída de http://rafablasco.wordpress.com/
Chupar sangre se convirtió en el néctar de su vitalidad. Mientras bailaba desnuda en una de las múltiples bacanales nocturnas, comenzó a sentirlo. Nadie le dio lección alguna sobre ese delicioso líquido rojo, sin embargo ella supo de inmediato que le gustaría en exceso.

Fly se acercó a ella y se quitó sus lentes oscuros. Su necesidad de copular y de ser el machote del grupo lo hacían comportarse como un mal imitador de Elvis Presley. No obstante Asquita estaba fascinada por sus patas, su espalda y sobretodo, sus conocimientos del mundo.

Volaron por un trago de alcohol; ella para ocultar los nervios, él porque su cuerpo ya no podía vivir sin esa sustancia. El homo sapiens encendió un cigarrillo sin saber que estaba compartiendo su placer con cientos de seres vivos. Asquita nadaba en los vicios como una vieja en el asunto, disfrutaba a plenitud de lo que se le ofrecía.

martes, 9 de noviembre de 2010

Vida Aérea (Parte 2)


Asquita se creía “la creadora del cha cha chá” al saberse dueña de un destino incierto. A pesar de eso, en vez de asustarse no pretendía volver atrás. Sus hermanas le gritaron que se bajara del homo sapiens, le rogaban que diera un solo saltito; ella hacía como que no las escuchaba, era mejor eso que tratar de decir un discurso que nadie entendería por el sonido de las cornetas de los autos, los tubos de escape de las motocicletas y los alaridos del que vendía tostones y café con azúcar. Sus alitas temblaban, un poco de emoción y otro poco por la bruma que caía sobre ella.

Nadie, nadie de su familia había podido dejar Campo Rico ¿Lo habían intentado? Sí, desde luego. La historia de Achí es famosa, todos la conocen. De generación en generación cuentan que el hermano de uno de los trastatarabuelos de Asquita tenía aires de grandeza. Una noche se elevó demasiado alto para irse y subir de escalafón social, pero un perro se lo había tragado de un solo bocado. Se dice que el macho se había convertido en inmortal dentro del hocico de la bestia y que a veces se le veía deambular por el barrio durante las noches húmedas.

jueves, 21 de octubre de 2010

¿Quién Soy?





Mi nombre es Evelyn Belisa Marín Fornez y habito dentro de un cuerpo femenino con 26 años de envejecimiento.
Nací en Anzoátegui, pero no me siento oriental. Tampoco me siento caraqueña, así que digamos que soy “de por ahí”.
Mis hermanos y yo podríamos conformar un equipo de fútbol: somos seis, yo soy la menor y la única hembra. No me molestaría ser la goleadora estrella, la defensa se la dejo a cualquiera de los demás.
Estudié en un colegio de varones. Este contacto constante y a veces fastidioso con el sexo masculino me hizo analizarlos, entenderlos, odiarlos, manejarlos y al final: amarlos.
Después de terminar la secundaria, estuve un año con nuestros amigos los “gringos” aprendiendo inglés y sus costumbres. Me traje un buen inglés y amigos que todavía aprecio. Por cierto, gracias a Dios que existe el Facebook; sin éste no podría mantener ese contacto.
Soy egresada de la UCAB. En la casa de los jesuitas obtuve el mi licenciatura en Comunicación Social, mención Artes Audiovisuales. Luego crucé el charco y estudié fotografía en Madrid, España durante un año.
A veces pienso qué hubiera sido de mí si hubiera seguido los pasos de mi papá y me hubiera convertido en médico. Viniendo a tierra, actualmente trabajo como guionista de televisión. Estar sentada ocho horas de mi día junto a mi compañera de trabajo me hacen pensar o que las dos estamos bastante locas o que soy un ser normal en este planeta con bastante agua, pero a la vez con escasez de la misma.
En mi tiempo libre hago autorretratos fotográficos. Allí expreso cómo me siento, me obligo a crear piezas nuevas y me recuerdo que estoy viva.
Aunque a simple vista no lo parezca, estoy casada. Vivimos arrimados hasta que nuestros amados obreros se dignen a terminar las obras de remodelación del apartamento que compramos recientemente.
Jamás me levanto antes de las siete de la mañana, todos los días me como una arepa, no puedo salir de mi casa sin bañarme, no uso medias sucias, me río sólo cuando algo me da risa, soy el psicoanalista de mis amigos, le tengo terror a que me roben y no tengo blackberry (así que no, no tengo pin).
Observadora, cariñosa, sincera, rebelde, sentimental, emocional, compleja, un poco egoísta, espero que creativa y “un poco rara” –según dicen- esto es lo que lo que soy en 400 palabras.